En él, surge primeramente un conflicto fuera del centro, que va seguido de otros que sí ocurren en el colegio. En ellos, el agresor cuenta con el apoyo de algunos compañeros. El apoyo que recibe el agredido, sin embargo, es mucho menos constante y consistente.
Desde el centro, la respuesta parece tibia, quitándole importancia en todo momento a las preocupaciones de la familia del agredido, llegando incluso a responsabilizar a esta de la situación.
- ¿Estos hechos pueden considerarse como acoso?
Teniendo en cuenta que los hechos mantienen a los mismos implicados y que tienen una permanencia en el tiempo, sí parece que se trate de un caso de acoso.
- ¿Qué documentos o planes del centro deben contemplar y tener previstas este tipo de conductas?
Plan de Acción Tutorial, Plan de Convivencia y Reglamento de Régimen Interno.
- ¿Qué te parecen las reacciones del jefe de estudios y de la tutora?
Desde la Jefatura de Estudios se da una respuesta poco implicada en la resolución del conflicto. No parece oportuno cargar con responsabilidad sobre el tema a una familia que acude agobiada y preocupada al centro. Tampoco parece óptimo situar a la posible víctima como responsable de la situación.
La tutora, fuerza al resto de la clase a integrar al alumno agredido, lo cual le discrimina aún más, evadiendo su responsabilidad como tutora, descargando la búsqueda de soluciones en el grupo de clase.
- ¿Qué medidas educativas y/o disciplinarias podrían activarse ante estos hechos?
Ante el conocimiento de la posibilidad de que existan estos hechos en clase, la turora debe poner en marcha el Plan de Acción Tutorial. En él se deberían recoger ´dinámicas de grupo, ejercicios de roles, actividades que trabajen la empatía y la resolución de conflictos.
Desde el centro, se debería haber hablado con el resto de familias implicadas a fin de obtener la información necesaria que permitiera hacer frente con garantías al conflicto. De esta manera, nos daríamos cuenta de la necesidad, o no, de aplicar el Reglamento de Régimen Interno.
- ¿Qué opinas sobre los comportamientos de los alumnos?
El comportamiento de Félix parece cumplir un esquema claro de acoso hacia el compañero. Los problemas que surgen con el niño agredido aparecen en ámbitos diferentes (parque, colegio, aledaños del colegio) , se repiten en el tiempo y buscan la complicidad de terceras personas.
Esas terceras personas (Irene, Gonzalo y los que callan) son parte imprescindible de la situación, ya que permiten que esta se perpetúe al no encontrar oposición (no denuncian, no se enfrentan).
Cabe destacar que hay un pequeño grupo que, soterradamente, apoya a Adrián.
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