viernes, 2 de diciembre de 2016

TRABAJO FINAL

Nos encontramos con un caso de victimización de tipo activo. El colegio en el cual se está produciendo está situado en el centro del municipio de Móstoles, es un colegio pequeño de unos 300 alumnos aproximadamente. De éstos, un porcentaje bastante elevado es inmigrante (más de un 40%), además a lo largo del curso escolar llegan muchos alumnos por traslados. La situación socioeconómica de muchas familias es complicada. Esto hace que la realidad de las aulas sea, en ocasiones, complicada.

La víctima de este caso asegura que no tiene ningún amigo o amiga en clase y que sufre agresiones, tanto físicas como psicológicas. Sin embargo, según las respuestas de los testigos, se aprecia que según su visión, la alumna padece más de rechazo que de agresiones físicas o psicológicas.
Observando el informe se puede ver que la alumna siempre se defiende ante los posibles ataques y que discute y tiene conflictos con los compañeros muy a menudo. Además de que la describen como una persona que no es ni tímida ni tranquila.

Para poder abordar de forma correcta y con coherencia esta situación nos basamos en el Plan de Convivencia del centro, el cual establece las siguientes actuaciones:
1. Buscar/planificar actividades motivadoras, pensadas por necesidad de las personas a quienes afectará y no del resto del alumnado, integradoras (reviertan hacia una “normalización”) y socialmente valoradas. No servirían los “talleres” usados para apartar a alumnos (más que alumnas) conflictivos, por ejemplo.
2. Valorar (desde elogiar a evaluar en las notas) aspectos diferenciados del alumnado que den cabida a perfiles diferentes (alumnado muy capaz en actividades prácticas, teóricas, etc)
3. Desarrollar una actividad tutorial planificada que incluya todos estos aspectos.
4. Integrar a las familias en los debates “cotidianos”, las actividades del aula o centro, etc., de manera que plasmen su forma de hacer y actuar.
5. Tratar de compensar a las familias más “alejadas” del sistema escolar con actividades y formas de actuar específicas (reuniones, actividades, etc).

Atendiendo a lo anterior se procederá a trabajar desde tres ámbitos (todos recogidos en el RRI)
En primer lugar habría que mantener una entrevista con la alumna, para conocer y comprender cómo y cuándo ella se está sintiendo atacada y para saber cuáles son los hechos que para ella están siendo negativos. Siempre se hará desde el cariño, dejando muy claro que la ofrecemos apoyo y comprensión, que no se la está juzgando y que se la va a ayudar a buscar una solución duradera a su problema. También será importante conocer con cuales de los compañeros/as tiene más afinidad, para poder contar con ellos, en un momento dado como ayuda a la agredida. Como en el informe da a entender que la alumna es muy nerviosa se hablará con ella de las situaciones que la provoquen y que la hagan perder el control, para poder prevenirlas en el futuro. Además se procurará darle pautas para que pueda mantener la calma en la medida de lo posible.
La familia jugará también parte importante de este proceso y también se mantendrán entrevistas con ellos para que faciliten información y para que trabajen desde casa en la misma dirección que el centro.
A la vez que se esté trabajando con la alumna y su familia, se estará trabajando con el grupo entero, realizando dinámicas para mejorar las dinámicas de grupo y para analizar cualquier disfunción que esté habiendo.

A los alumnos que están agrediendo a la alumna, tanto física como psicológicamente se les informará tanto a ellos como a sus familias sobre la gravedad de sus actos y las sanciones que podrían tener, recogidas todas ellas, en el Plan de Convivencia del centro.
Por supuesto, se evaluará en todo momento si la situación está mejorando o empeorando, si las prácticas están surtiendo efecto o si deben ser modificadas.

Por otro lado, en el aula, aparte de dinámicas y actividades específicas como tal, se pondrá en práctica una metodología que a lo largo de estos recientes años está demostrando su valía y su potencial para prevenir y/o mejorar la convivencia y el desarrollo de las relaciones en el aula.

·        APRENDIZAJE BASADO EN PROYECTOS (ABP).
El aprendizaje basado en proyectos es una metodología activa que en los últimos años está cobrando mucha importancia en numerosos centros educativos. En el APB los alumnos son los protagonistas de su aprendizaje, puesto que se basa en sus intereses y en sus conocimientos previos, sobre los cuales se construirán los conocimientos previos. Cada proyecto se inicia con una pregunta, que guiará todo el proceso, puesto que es una pregunta que ha de tener una respuesta. Cada proyecto es único y personal de los alumnos, puesto que son ellos mismos los que eligen el camino que quieren seguir para llegar a la respuesta.
El profesor actúa como mediador y guía en todo el proceso, dotando a los alumnos con las herramientas necesarias, favoreciendo el diálogo y mediando en el caso de que surja un conflicto.

Tras este esbozo muy general del ABP, voy a enumerar debajo los factores que me hacen pensar que es una metodología óptima para llevar a cabo en el aula y mejorar la convivencia:
  •   Se realiza en pequeños grupos cooperativos: es decir, se usa también el Aprendizaje Cooperativo (AC). En el AC los alumnos se encuentran sentados y trabajando en pequeños grupos heterogéneos, elegidos por el profesor cuidadosamente. En el caso que me ocupa, la alumna, se sentará con los alumnos que ella ha mencionado como “positivos” para ella, y estará alejada de los alumnos con los cuales tiene el conflicto; además, estará sentada en el grupo con un alumno prosocial.

  • Cada alumno tiene un rol determinado que debe cumplir con unas funciones muy concretas, para que la experiencia y el grupo funcionen, cada miembro debe responsabilizarse y desempeñar su rol. Esto hace que los alumnos adquieran responsabilidad y comprendan que cuando se convive y se trabaja en grupo surgen conflictos, dudas y se deben arreglar poniendo en práctica diversas estrategias. Está demostrado que los alumnos que trabajan en AC mejoran sus relaciones y su capacidad de resolución de conflictos.En este tipo de metodología se realizan estrategias muy diversas en las cuales es necesario que todos los miembros participen por igual, puesto que sí no lo hacen no se pueden terminar. Esto genera una dependencia positiva entre los alumnos.

  •   Desarrolla la autonomía.

  •   Fomenta la autocrítica. El ABP ayuda a los alumnos a recapacitar sobre su comportamiento con los compañeros y con su propio rendimiento. Así, los alumnos reflexionan sobre los aspectos a mejorar o sobre sus fortalezas.

  •   Refuerza sus capacidades sociales puesto que deben pactar, llegar a acuerdos, repartir tareas, buscar puntos de encuentro… para los alumnos pequeños esto puede llegar a ser complicado y el ABP les ayuda a desarrollar las habilidades para hacer todo lo anterior.

  •   Trabaja las inteligencias múltiples, ningún alumno es menos válido, puesto que en el ABP cabe todo y se enfoca desde todas las áreas y desarrolla todas las inteligencias. Así el alumno más lógico-matemático, aportará unas cosas y el creativo, aportará otras.

  •   Atiende a la diversidad. Ningún alumno se queda excluido, todos participan en la creación del proyecto.

Creo que para la alumna de este caso, esta metodología va a ser muy positiva, por numerosas razones, entre otras:
  • Se va a sentir útil, puesto que tendrá que desempeñar un rol y participar de lo que se esté haciendo.
  • Va a sentir que está integrada dentro de un grupo de trabajo con el cual va a pasar mucho rato.
  • El tiempo que va a pasar con iguales es mucho mayor, puesto que en clase están sentados siempre juntos.
  • Como no hay excesivas “clases magistrales” se la permitirá moverse por el aula, no estar sentada escuchando, si no dialogando y participando en un intercambio de ideas.
  • Cuando surja un conflicto será con compañeros con los que está acostumbrada a estar y podrá desarrollar con ellos estrategias para calmarse y solucionar el problema de manera tranquila y positiva.

Considero que con esta metodología el ambiente de la clase será positivo, y los alumnos se sentirán más seguros, es más complicado que con esta metodología algún alumno se sienta “inútil”, por lo tanto, la autoestima mejora, siendo más complicado que unos se aíslen o sean atacados por ser “débiles”, es más, los alumnos que fuera de esta metodología son considerados “raros” pueden llegar a ser más valorados por capacidades útiles a la hora de llevar a cabo un proyecto. Y por encima de lo demás, los alumnos aprenden a trabajar juntos, respetándose y tolerando las diferencias que existen entre ellos.
Con esto no quiero decir que no pueda pasar un caso de acoso, que por supuesto que se puede dar, solo digo que es más difícil.